La propagación del mal

Crónicas de la justicia en la Ciudad de México

Fecha

Inauguración jueves 24 de agosto 2017

La propagación del mal

La propagación del mal, curada por Marialy Soto, es el resultado de la convocatoria Culturas Disidentes, lanzada por Centro Cultural de España en México y Centro Cultural Border.

La exposición presenta un análisis antropológico sobre de la tipificación de los delitos en base a las identidades y maneras de expresión contrarias al orden social establecido. Ofrece un análisis crítico de la sociedad mexicana a través de las historias de su población carcelaria  desde el s.XIX a la fecha partiendo de los archivos de Belem, Lecumberri y los Penales actuales en la Ciudad de  México.

La propagación del mal presenta documentos, objetos, fotografías, mapas, textos y actividades paralelas que permiten un acercamiento adentrarnos en una reflexión crítica sobre el modelo del Estado.

Para la curadora el sistema penal mexicano pareciera asumir que son los ciudadanos de bien los preparados para emprender un proyecto de vida que se ajuste a las buenas costumbres. Todos los capaces, los alineados, los que de verdad buscan el progreso , serán también los encargados de velar por el bien común, forjando ese futuro mejor que impregne de orgullo a la nación. Por lo anterior, no es de sorprenderse encontrar en el paradero de sentencias a aquellos que no participan de esas buenas costumbres impuestas por el poder. El paradero de la pena y el castigo está dispuesto para todo aquel individuo que atente contra la familia, la propiedad privada y el Estado. Lo que se juzga no es el delito en sí mismo, si no aquello que amenaza el modelo de país en turno. Los desertores de la paz social serán alejados de nuestra sociedad, sólo tendrán lugar en el confinamiento de la pena.

 


Jeremy Bentham, arquitecto inglés, desarrolló varios estudios arquitectónicos bajo el encargo del Rey Jorge III. A partir de éstos diseñó una estructura inédita, el panóptico, que sería posteriormente adoptada por los modelos carcelarios de principios del S.XIX. Al respecto Bentham especifica:

“La educación es el resultado de todas las circunstancias a las cuales se expone un niño. Velar por la educación de un hombre es vigilar todos sus actos: situarlo en una posición desde donde se puede obrar sobre él como se quiera.”

Jeremy Bentham, El Panóptico, 1791.

Un siglo y medio más tarde, Foucault reflexionaría al respecto del trabajo de Bentham:

“El principio era: en la periferia un edificio circular; en el centro una torre; ésta aparece atravesada por amplias ventanas que se abren sobre la cara interior del círculo. El edificio periférico está dividido en celdas, cada una de las cuales ocupa todo el espesor del edificio. Estas celdas tienen dos ventanas: una abierta hacia el interior que se corresponde con las ventanas de la torre; y otra hacia el exterior que deja pasar la luz de un lado al otro de la celda. Basta pues situar un vigilante en la torre central y encerrar en cada celda un loco, un enfermo, un condenado, un obrero o un alumno. Mediante el efecto de contra-luz se pueden captar desde la torre las siluetas prisioneras en las celdas de la periferia proyectadas y recortadas en la luz. En suma, se invierte el principio de la mazmorra. La plena luz y la mirada de un vigilante captan mejor que la sombra que en último término cumplía una función protectora.”

Fragmento de la entrevista realizada a Michel Foucault con motivo de la reedición de El Panóptico de Jeremy Bentham en 1979.

 

 

 

 

 

Organizamos con:

Centro Cultural Border